No me acuerdo exactamente cuando comenzó, pero digamos que desde el 1999 en adelante el mundo se ha vuelto sensible al tema tabaco y a sus implicaciones para la salud de los seres humanos.
Antes en Italia, luego en España y poco a poco en todos los demás países “queridos” (Estados Unidos ni lo tengo en cuenta) han ido aprobando una ley “anti-tabaco.” De repente no había ni un lugar publico donde fumar y es mas, el que salía a fumar, era/es un enfermo, un droga-adicto.
No quiero que se me malinterprete: me parece bien que no se fume en los hospitales, recuerdo perfectamente la peste a la que olía la ropa cuando uno salía de la discoteca (los padres no sabían nunca si el hijo había fumado o menos) y hasta pertenezco al grupo de los que prefiere comer sin que nadie le fume en la cara (aunque esto me parece mas asunto de educación que tema de ley).
Pero me pregunto si el verdadero problema es que uno se fume un cigarro mientras que se toma una copa o que los locales no invierten en un sistema de aireación adecuado, de hecho en muchas discotecas se sigue asándose.
Alguien me va a decir: el problema es que fumar daña la salud tuya y de quien te rodea!
Bien! Digo yo, separemos la frase en dos partes:
- La salud de los demás: estoy de acuerdo es una decisión mía que se repercute sobre los demás también, por eso es importante que los lugares públicos estén adecuadamente acondicionados sino lo único que se logra es la actuación de una medida que reprime mi libertad de decisión.
- La salud mía: menuda pataleta! Olvidemos temas como que el alcohol mata a bastante mas gente que el tabaco y que a nadie se le ocurre prohibirlo, o como que la vaca loca ha matado a mas gente que el tabaco pero a nadie se le ha ocurrido obligar el mundo a ser vegetariano. Centrémonos en el hecho que la contaminación atmosférica genera muchas mas enfermedades a las vías respiratorias que el tabaco porque no se implementan medidas de protección y control de las fuentes contaminantes. En el caso del tabaco, yo por lo menos disfruto fumando pero chupando aire contaminado …
El engaño esta en las razones reales que han movido los gobiernos hacia la ley anti-tabaco.
En ningún país industrializado los gobiernos actúan o pueden actuar realmente para limitar la contaminación atmosférica sin enfrentarse a un choque durísimo con los representantes de las actividades productivas (en Italia hablamos de los productores de coches principalmente).
Pero por el otro lado, los datos epidemiológicos acerca del nexo causa – efecto entre la concentración de contaminantes en la atmósfera y enfermedades de las vías respiratorias obligan las autoridades a activarse.
Que mejor solución que desviar la atención echándole la culpa al tabaco?
Una evidencia mas? Cada año, o cada tres meses en el caso italiano, crecen los impuestos sobre el tabaco, alegando la justificación que es para la salud de los ciudadanos, pero es mentira.
Los impuestos enfocados al cambio de hábitos son brutales: de repente hacen el producto inalcanzable para los bolsillo de la gente común.
En este caso - la gasolina enseña - el crecimiento es gradual, cada vez de unas dos o tres decenas de céntimos, de modo que la gente sigue comprando y se mantiene el crecimiento de las entradas para el arca del estado.
Santa Cruz, 21 Mayo 2008